Tipos de Stock

Los stocks pueden clasificarse de varias maneras:


1. Por su grado de transformación:
  • Materias Primas: Materiales utilizados para hacer los componentes del producto terminado.
  • Componentes: Partes o submontajes que se incorporan al producto final.
  • Productos en curso de fabricación: Se trata de materiales y componentes que están experimentando transformaciones o que están en la planta entre dos operaciones consecutivas.
  • Productos semiterminados: Los que han sufrido ya parte de las operaciones de producción y cuya venta no tendrá lugar hasta tanto no se complete dicho proceso productivo.
  • Productos Terminados: Los artículos finales destinados a su venta.
  • Subproductos: De carácter accesorio y secundario a la fabricación principal.
  • Materiales para consumo y reposición: Tales como combustibles, repuestos, material de oficina.
  • Embalajes y envases: Los necesarios para el transporte en condiciones adecuadas.


2. Por su categoría funcional:
  • Inventarios de ciclo: En la mayoría de las ocasiones, no tiene sentido producir o comprar artículos a medida que van siendo demandados. En estos casos, se lanza una orden de pedido de un tamaño superior a las necesidades del momento, dando así lugar a un inventario que es consumido a lo largo del tiempo. Así por ejemplo, un supermercado realizará un pedido determinado de tambores de detergente, en lugar de esperar a que se produzca la demanda del cliente, para pedir el tambor que satisfaga dicha demanda. Este inventario recibe el nombre de inventario de ciclo, ya que se presenta periódicamente, dando lugar a una pauta de comportamiento cíclica.
  • Stocks de Seguridad: Constituidos como protección frente a la incertidumbre de la demanda y del plazo de entrega del pedido. Evitando, dentro de los posible, la inexistencia de inventarios en un momento dado o roturas de stocks.
  • Stock de presentación: Es el que está en el lineal para atender las ventas más inmediatas, es decir, las que están a la vista del consumidor. La cantidad dependerá de la venta media, del tipo de producto y de la política comercial que se mantenga.
  • Inventarios Estacionales: Su objeto es hacer frente a un aumento esperado de las ventas, por ejemplo, el material escolar a principios de septiembre que acopia una papelería situada junto a un colegio.
  • Inventarios en Tránsito: Se denomina así a los artículos que están circulando entre las diferentes fases de producción y de distribución, como por ejemplo, entre el almacén de productos terminados y un almacén regional de distribución, o entre distintas fases del montaje.
  • Stock de recuperación: Son artículos o productos usados, pero que pueden ser reutilizados en parte o en su totalidad para otros nuevos.
  • Stock muerto: Son los artículos obsoletos o viejos que ya no sirven para ser reutilizados y deben ser desechados.
  • Stock especulativo: Si se prevé que la demanda de un determinado bien va a incrementarse en una gran cuantía, se acumula stock cuando aún no hay tal demanda y, por tanto, es menos costoso. Hay que recordar que el precio de un producto aumenta en proporción directa a la demanda que hay de él.

3. Por su categoría operativa:
  • Stock óptimo: Es el que compatibiliza una adecuada atención a la demanda y una rentabilidad maximizada teniendo en cuenta los costes de almacenaje.
  • Stock cero: Este tipo de stock se identifica con el sistema de producción Just in Time (JIT) o «justo a tiempo», que consiste en trabajar bajo demanda, es decir, sólo se producirá cuando sea necesario para atender una demanda concreta. Por ejemplo, las empresas fabricantes de automóviles tienden a un stock cero.
  • Stock físico: Es la cantidad de artículo disponible en un momento determinado en el almacén. Nunca puede ser negativo.
  • Stock neto: Es el stock físico menos la demanda no satisfecha. Esta cantidad sí puede ser negativa.
  • Stock disponible: Es el stock físico, más los pedidos en curso del artículo a los proveedores, menos la demanda insatisfecha.
En muchas ocasiones, un mismo artículo presentará situaciones de inventario que corresponden a varias de estas categorías funcionales. Lo importante es saber con la mayor exactitud posible y a un coste razonable, cuanto vale la globalidad del almacén. Para ello, sería necesario establecer un sistema de control de Stocks.

Sistemas de reaprovisionamiento
Antes de que se acaben las existencias hay que hacer una reposición o reaprovisionamiento del almacén y adquirir nuevas unidades para no quedar desabastecidos.
Existen dos sistemas de aprovisionamiento, como veremos a continuación.

Sistema de revisión continua
En este sistema, el estado del stock se actualiza de forma inmediata cada vez que se produce una recepción o una venta. Hay un conocimiento perfecto del nivel de existencias en cada momento.
La frecuencia del pedido estará determinada por el ritmo de las ventas, y el pedido se generará automáticamente cada vez que el nivel de stock llegue al punto de pedido.
La cantidad que se pida será siempre la misma, es decir, la del tamaño óptimo del pedido (Q*).
Hoy en día, los avances tecnológicos permiten que este sistema sea el más utilizado. Los terminales de radiofrecuencia de los almacenes informan de cada movimiento en el mismo momento en que éste se produce; por tanto, los datos contenidos en la red informática referentes a inventario, ubicación de referencias, situación de pedidos, etc., son un reflejo preciso del estado del almacén en tiempo real.
Esto permite rebajar el stock de seguridad, reducir los stocks en general y responder rápidamente a cualquier demanda de información (estado de un pedido, por ejemplo). Además, facilita el mantenimiento del mapa de almacén.


Sistema de revisión periódica
En este sistema se revisa el stock a intervalos de tiempo constantes. No se tiene en cuenta el punto de pedido, es decir, una variable que nos indique cuándo debe hacerse el siguiente pedido.
Hay que esperar a que llegue el momento de hacer la revisión del stock y, en ese momento, se hará un pedido tal que eleve el nivel de stock hasta un valor prefijado de antemano, llamado nivel de pedido.
Así pues, lo que hay que calcular es la periodicidad con la que hay que hacer la revisión o, lo que es lo mismo, el número de veces que hay que hacer un pedido (N). Para calcularlo, como hemos hecho para obtener el tamaño óptimo de pedido (Q*), seguiremos el modelo de Wilson. El resultado es la siguiente fórmula:
Sistema de revisión periódica. Cálculo según el modelo de Wilson. Fórmula para clcular la periodicidad
Sistema de revisión periódica. Cálculo según el modelo de Wilson. Fórmula para clcular la periodicidad

Para saber cada cuánto tiempo hay que revisar el stock o, lo que es lo mismo, cuántos días habrán de pasar entre una revisión y otra (TR), dividiremos el número de días del año entre el número de veces que hay que hacer la revisión:

Stock. Sistema de revisión periódica. Cálculo de la periodicidad según el modelo de Wilson. Fórmula
Stock. Sistema de revisión periódica. Cálculo de la periodicidad según el modelo de Wilson. Fórmula

Se ha de tener en cuenta que al hacer esta operación podemos tomar el número de días naturales (365) o el número de días laborables del año (que varían en función de cada empresa). Este sistema tiene el inconveniente de que reacciona peor ante las fluctuaciones inesperadas de la demanda.



CASO PRÁCTICO 7
Cálculo del número de pedidosUn taller de reparación de coches tiene una demanda diaria de 25 neumáticos. Tener almacenado cada neumático supone unos costes de 0,30 €. Los costes de emisión de un nuevo pedido son de 1 €.
Queremos calcular el número de pedidos anuales y el tiempo que debe pasar de un pedido a otro.


Stock. Cálculo de número de pedidos. Fórmulas
Stock. Cálculo de número de pedidos. Fórmulas

Como ves, para calcular las ventas anuales, multiplicaremos las ventas diarias por el número de días. El tiempo que ha de pasar entre uno y otro pedido se calculará según la fórmula:

Stock. Cálculo de número de pedidos. Fórmulas
Stock. Cálculo de número de pedidos. Fórmulas



En consecuencia, haremos 37 pedidos cada 10 días.




Bibliografía: